Cuánto placer en un bocado, un sorbo, un pellizco, una pizca, una cucharada, un pedazo, un trocito, un vaso o una copa, una taza o un tazón… En un cachito, una loncha, un cuscurro, una rebanada, un gajo, un filete, un puñado, una raja, un racimo, una miga, una lasca o un cucharón… Cuánto placer: ¡paciencia cocinada a fuego lento!