“Prometo acompañarte, ayudarte y darte mi mano siempre que la necesites. Prometo explicarte cuando me preguntes y escucharte cuando me cuentes. Prometo mirarte a los ojos cuando hablemos, secar tus lágrimas cuando lloremos y disfrutar tus risas cuando riamos. Prometo intentar no emitir juicios, esforzarme por comprenderte y aceptarte tal como eres. Prometo estar a tu lado mientras creces y a tu lado crecer y ser ese lugar, conocido y cálido, al que siempre puedas regresar… “